2 sept 2011

Con un poquito de distancia...todo comienza a parecerme inexplicablemente gracioso. Como si esos malos recuerdos fueran el capítulo de un libro que leí hace mucho mucho tiempo...la vida de otra persona.
Todo lo malo se ve tan lejos de mí ahora. Siento como si nuestra historia hubiese sido solo un gran paréntesis. Quizás lo fue. Al menos en mi corazón fue eso...un paréntesis. Ya no me pesa.
Hoy se cierra el libro para siempre.
Respiro tranquila.
Mi corazón sabe lo que quiere.
No se apura.
Es paciente.
Espero con una sonrisa todo lo que la vida me tiene preparado y le doy las gracias por todos estos meses de felicidad (me los debía de todas maneras...)
No puedo esperar a ver lo que me trae este septiembre! :D





15 ago 2011

Discapacidad Comunicativa

Mientras más cuentas de redes sociales tengo, mientras más interacciones nimias tenemos...menos logro llegar a ti.
Es casi ridícula la manera en la que me vuelvo una discapacitada lingüística cuando se trata de ti. Siempre digo la palabra equivocada. La frase malinterpretable. La mirada errada...Siento que se abre una brecha inabarcable entre tú y yo...y no me gusta nada.

26 jul 2011

Vuelta

Volví al blog y a un montón de cosas más a las cuales jamás debí haber vuelto.
Cosas que me hacen mal...cosas que me destruyen. Y es que estar tanto tiempo a su lado, mendigando un poquito de lo que fuera..., me hizo volverme una persona bastante autodestructiva y autoflagelante. Lo admito. Todavía escucho su voz dentro de mi cabeza diciéndome que soy demasiado esto y muy poco de aquello, que debería dejar de preocuparme por tonteras (como el alcoholismo de mi viejo) y empezar a preocuparme de cosas importantes (como aparentar tener la plata que no tengo...como él). ¡Obvio! Cómo no se me ocurrió a mí antes que ese era el origen de todos mis problemas: ordeno mal mis prioridades.
En fin.
Volviendo al tema...vuelvo a esto del blog; que, a final de cuentas, es el único lugar en donde puedo desahogarme y drenar de a poco toda la ponzoña que tuve que tragarme la penúltima vez. Esa vez en que me callé lo que había dicho mil veces para no sufrir la impotencia de, por millonésima vez, no ser escuchada.
Espero no encontrar comentarios indeseados esta vez (sí, te digo a ti).
Nos vemos pronto.